¿Cómo aprendemos a aprender? — El proceso de la metacognición

¿Qué había en tu cerebro antes de que supieras lo que sabes ahora? ¿Cómo llegó esa información ahí? ¿Cómo continúas agregando nueva información todos los días? El cerebro, dentro de todos los procesos increíbles que hace todos los días, hace uno en específico que literalmente define quién eres y qué sabes: El proceso de aprender a aprender. En este Solcast hablaremos de cómo funciona ese proceso y cómo puedes aprender a sacarle provecho.

Contexto

Los humanos somos una especie curiosa. Antes de nacer, tu pasaste 9 meses en el vientre de tu madre, pero la ciencia nos dice que el periodo de gestación debería durar 21 meses, no 9.

Los humanos nacemos a los 9 meses porque el tamaño que alcanzamos en ese tiempo es el máximo que tolera la cavidad abdominal, es decir, nacemos incompletos, aún por terminar.

La implicación que tiene que nazcamos de manera prematura es que en los primeros dos años de vida tu cerebro va a crecer el 75% de la masa total que va a adquirir. 60% de las calorías que ingiere un bebé van destinadas a la formación de su masa cerebral.

Ahora, profundicemos un poco más en lo que está pasando en ese cerebro formándose.

El cerebro es un órgano especializado que tiene un tipo peculiar de célula, llamada neurona. Este es solo uno de los 200 tipos de células que tenemos en el cuerpo, cada una con una función específica.

Las neuronas se especializan en la transmisión de información a través de impulsos eléctricos y químicos, porque tienen un órgano que no existe en ninguna otra célula: unos brazos llamados dendritas.

Cuando dos dendritas se juntan, se logra algo que se llama “sinapsis” que permite que dos neuronas trabajen juntas intercambiando información.

Entonces lo que está haciendo el cerebro durante esos primeros años formativos es construir esa red neuronal, formando nuevas neuronas y conectándolas, desarrollando el “potencial” de comunicación y transmisión de las células y preparándose para empezar a procesar información.

En ese periodo de formación, el cerebro es demasiado inmaduro para aprender, está más bien como estableciendo las bases. Pero una vez que un niño alcanza dos años… agárrense. Aquí es dónde vamos a entrar al tema de la metacognición.

Definición

Tu cerebro a los dos años tenía el doble de sinapsis de las que tienes ahora de adulto. Sin embargo, objetivamente ahorita eres más inteligente que cuando tenías dos años (espero) ¿Que pasó en ese tiempo?

Pues bueno, tu cerebro a los dos años estaba preparado para procesar información, y luego a través de las cosas que hiciste y aprendiste en cada día de tu vida algunas sinapsis se hicieron más importantes que otras.

Esa “importancia” se traduce en que como por algunas sinapsis pasa más información, literalmente se vuelven sinapsis más grandes. Por poner un ejemplo, imagínate que tu cerebro empieza con caminos, senderos. Y con el tiempo algunos de esos senderos se transforman en sofisticadas y enormes autopistas de 16 carriles.

Este fenómeno es el concepto clave del tema del día de hoy. Se llama Neuroplasticidad. La neuroplasticidad es la capacidad que tiene tu cerebro de “re-cablearse”, como resultado de una capacidad evolutiva humana que tenemos los humanos que se llama adaptación.

Pero… el título del programa dice “aprender a aprender” ¿Qué tiene que ver? Ah pues ahí vamos.

Vamos a poner un pin al tema de neuroplasticidad y lo que le pasa a tu cerebro durante la infancia, ahorita lo vamos a retomar.

Metacognición es el proceso de aprender a aprender. Es un proceso que sucede cuando te haces consciente de “cómo” estás aprendiendo algo, y que eso te permite aplicar ese conocimiento para aprender más cosas. Es como una manera elevada de aprender, en dónde más que el concepto, observas cómo estás aprendiendo el concepto.

Es un poco enredado, lo sé. Por eso necesitaba empezar primero con el concepto de neuroplasticidad. Ahorita vamos a hacer sentido de estas definiciones.

¿Cómo se hace?

La neuroplasticidad es el concepto clave, porque sin la posibilidad de re-cablear tu cerebro conforme lo usas, no podríamos hablar de que puedes aprender a aprender.

Imaginemos que podemos observar el desarrollo de dos niños diferentes, mientras crecen de los 2 a los 7 años.

  • El niño 1 vive bajo situaciones de estrés. Se le inculca seguir procesos mecánicos y metódicos, no se le fomenta el pensamiento creativo, artístico divirgente. Básicamente es un niño “limitado” en su desarrollo.
    Su cerebro, seguramente al final de ese periodo se verá como una gran carretera, pero poco ramificado. Su desarrollo se ha centrado en formar una serie de tareas repetitivas y por lo tanto su cerebro se ha adaptado a crear la ruta más eficiente entre las neuronas que tienen esa información.
  • El niño 2 vive una situación que le permite desarrollar muchos tipos de estímulos. Se le expone a música, colores, lugares, texturas, a otras personas, cuando comienza a hablar y a experimentar con el mundo constantemente se le dice que se haga consciente de cómo se siente al hacer cosas, qué le frustra, qué le gusta, y se busca estimular cognitivamente tanto como sea posible.
    Su cerebro, al tener que adaptarse a tantos estímulos diferentes, se divide en ramificaciones mucho más amplias, diversas. Su cerebro de hecho se adapta a crear nuevos enlaces porque constantemente se está exponiendo a nuevas ideas, a nuevos conceptos y sobre todo, reflexiona sobre esos nuevos conceptos.

¿Por qué pasa esto?

El cerebro es el órgano que más energía consume en tu cuerpo, con relación a su masa. Tu cerebro pesa el 2% de tu masa corporal, pero usa el 20% de tus calorías diarias. Esto implica que el cerebro cada instante está luchando por tratar de alcanzar máxima eficiencia.

Sin embargo, qué es eficiente, depende drásticamente de qué haces todos los días, y qué garantiza tu existencia. En el caso del niño 1, la eficiencia se logra creando pocas conexiones, robusteciendo las pocas que se tienen. En el caso del niño 2, la eficiencia se logra creando múltiples sinapsis y desarrollando la habilidad de crear nuevos enlaces de manera sencilla.

La adaptación

El cuerpo humano es una máquina maravillosa. Todas las máquinas que creamos los humanos, desde el primer momento que empiezan a funcionar, empiezan a desgastarse. El cuerpo humano no, el cuerpo humano, con su maravillosa capacidad de adaptación, es al revés, mientras más haces algo, mejor te haces en ese algo.

¿Cómo te haces un gran corredor? Corriendo mucho, adaptando tu sistema respiratorio, cardiovascular, tus músculos y huesos, a poco a poco incrementar su resistencia y fortaleza.

¿Cómo te haces un gran músico, artista, escritor? Escribiendo mucho, practicando, incrementando gradualmente tu capacidad de hacer algo y permitiendo que tu cuerpo, con su maravillosa capacidad de adaptación, poco a poco vaya habilitando que puedas hacerlo.

La neuroplasticidad no es la excepción. Tu cerebro tiene la capacidad de adaptarse, pero obviamente mientras más requieres de tu cerebro, más capacidad de adaptación a formar nuevos enlaces tiene. Básicamente mientras más aprendes, con el tiempo vas formando la capacidad de aprender más. Cuando dejas de aprender, más difícil se vuelve aprender nuevas cosas porque tu cerebro no está adaptado a eso.

Entonces

  1. Aprender a aprender — Es la actividad de reflexionar sobre cómo estás aprendiendo algo. Si te aburre, si te gusta, qué te gusta y poder extrapolar ese aprendizaje en otras cosas.
  2. Para poder aprender a aprender, necesitas tener desarrollada la capacidad de generar nuevas redes neuronales y robustecer las actuales. Necesitas fortalecer la neuroplasticidad de tu cerebro.
  3. Para desarrollar la neuroplasticidad, necesitas desarrollar la capacidad de adaptación de tu cerebro para desarrollar nuevos enlaces neuronales. Eso básicamente se reduce a que tienes que “practicar” aprender.

Lo que eso implica es que literalmente tienes que irte exponiendo a nuevos conceptos, de manera constante y sostenida, luchando contra esa inercia de abandonarlo, porque funcionalmente estás obligando a tu cerebro a hacer algo que no está acostumbrado, y eso no es eficiente. Y mientras estás haciendo eso, tienes que reflexionar sobre cómo estás aprendiendo y qué te está funcionando.

¿Para qué sirve?

Les voy a platicar en MI caso, cómo aplico este proceso.

Yo fui un terrible estudiante. Toda mi vida sufrí con la escuela. No fue hasta que entré a la Universidad y luego aprendí a trabajar que entendí que yo soy una persona que, por alguna razón, no retengo conceptos completos, sino que mi manera de aprender es abstrayendo la información, quedándome con lo que mi cerebro asume que es el aspecto práctico.

Cuando me di cuenta que yo aprendía más haciendo que simplemente leyendo, aprendí que la mejor manera de adquirir conocimiento y entenderlo, era escribir artículos y dar clases. Porque el acto de tener que sintetizar información y tener que ponerla en términos prácticos para otros, era ese elemento “práctico” que yo necesito para poder adquirir un conocimiento.

Si me siguen en YouTube, seguramente han visto que en este canal también tengo grabaciones de canciones que me gusta hacer por gusto. Hacer esas grabaciones son mi manera de “aprender” los instrumentos, porque tengo que poder aplicar lo que aprendo.

Esa es mi receta, aprendí qué no me funciona para aprender, y por medio de prueba y error eventualmente aprendí la manera en la que a mi me resulta más fácil aprender, ayudándole a otros a aprender, porque para poder enseñar un tema primero tengo que aprender del tema yo.

Ahora, te toca a tí. Sabiendo cómo funciona el proceso de aprendizaje, y que como con todo lo demás, es algo que puedes practicar, puedes comenzar a aprender observando cómo aprendes, notando qué te resulta más fácil o qué disfrutas más de aprender, y luego aplicando eso para aprender más cosas. Con el tiempo aprender se vuelve más fácil, te vuelves eficiente aprendiendo.

O por ponerlo desde otro ángulo. Tu cerebro tiene, por naturaleza, la capacidad de aprender. Cuando te cierras a la posibilidad de adquirir conocimientos nuevos, tu cerebro se “endurece”, se pudre. Las ideas viejas y obsoletas se hacen más fuertes y se arraigan más. Te cuesta más trabajo abrirte a la posibilidad de cosas nuevas, a cambiar.

Renunciar a la capacidad de aprender, es aceptar una vida siendo una persona amargada, retrógrada, que no tolera el cambio ni las diferencias. En una de esas no vaya a ser que termines siendo Presidente.

Cierre

Vamos a dejarla ahí. Si aprendieron algo invítenme un café con la liga en la descripción, compartan este episodio a quien creen que puede servirle y déjenme un like y un comentario platicandome lo que aprendieron.

Háganme llegar sus dudas por acá, Twitter o Linkedin para contestarlas en las siguientes ediciones y no olviden revisar la descripción del video para notas y referencias.

Nos vemos el próximo miércoles y… Felices trazos.

Si quieres saber más de mí y de mi trabajo puedes

¡Felices trazos!

User Experience Architect / Curador @UXMexico /#UX / adriansolca.com

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store