Entendiendo la motivación — ¿Por qué hacemos lo que hacemos?

La palabra “motivación” es uno de esos términos que se usan tanto fuera de contexto que parece que ha perdido sentido a qué se refiere, pero entender qué es realmente la motivación es como conocer el código fuente de las personas. Te permite saber cómo van a reaccionar a diferentes estímulos. En este programa hablaremos de qué es y cómo identificarla para ti y para otros.

Contexto

Cuando pensamos en “motivación”, generalmente viene a nuestra mente todo tipo de pósters y frases motivacionales. “Solo fallas los tiros que no realizas. Wayne Gretzky” o “No importa si piensas que puedes o no puedes, igual estás en lo cierto” y ese tipo de cosas.

Para mi, la motivación fue la entrada a la madriguera de conejo que es la neurociencia, porque investigando exactamente qué es la motivación, cómo controlarla y cómo identificarla en otras personas fue como empecé a encontrar todos estos mecanismos que suceden en nuestro cerebro y que es de esas características fundamentales que nos hacen humanos.

Piensen en esto: Se han encontrado restos de templos de hace más de 10 mil años. Hace 10 mil años nuestros antepasados encontraron la motivación de crear un templo para adorar algo. Ninguna otra especie en el planeta hace eso, algo tenemos que nos mueve a hacer cosas, que nos mueve a explorar cosas que nos da curiosidad, a encontrar por qué.

Algo nos mueve a dedicar de 6 a 8 horas a la semana a escribir, grabar, editar y difundir un programa para explicar cosas que crees que son confusas para los demás. De eso vamos a hablar hoy, de eso que nos mueve.

Definición

La motivación es un mecanismo evolutivo que, como muchas otras cosas que hemos adquirido como consecuencia de la selección natural, apoya a nuestra supervivencia.

Lo que conocemos como motivación, hace referencia a un conjunto de procesos en tu cerebro que básicamente consiste en “recompensarte” cuando haces algo que tu cerebro cree que es bueno para ti, y castigarte cuando no.

Esta recompensa es la liberación de químicos en tu cerebro: serotonina y dopamina. Es como un sistema de “entrenamiento”. La motivación es tu cerebro diciéndote “buen humano” mientras te da palmaditas, por hacer cosas que el cerebro considera “correctas”.

Las comillas en “correctas” es importante, porque tu cerebro no es una brújula moral. Qué es considerado digno de “recompensa” varía dependiendo de la configuración cerebral de cada quién, y para hablar específicamente de cómo nuestro cerebro funciona haremos otro programa.

Por ahora nos enfocaremos únicamente en este mecanismo tan peculiar de recompensa y castigo, que es una parte fundamental nuestra humanidad y eso que nos mueve a cada uno de nosotros.

¿Cómo funciona la motivación?

Vamos a explicarlo con un ejemplo:

Ella es Lupe, la orangután. Lupe, va camino a encontrarse con Joakín y en medio de la selva algo llama su atención. Una rama.

El primer instinto de Lupe, ante un contexto de baja certidumbre, es procesado por la amígdala. Una estructura que evalúa todos los estímulos que percibimos y define si representan un peligro o no.

Lupe observa que la rama, efectivamente no es un peligro, no es una serpiente o algo así. Entonces la recoge y, no sabe por qué pero esa ramita algo tiene que la hace diferente a las demás.

Joakín evalúa una relación emocional con el objetivo (gusto, disgusto, familiaridad) procesada por el hipocampo. Tal vez esa rama en particular le recuerda a una con la que jugó cuando era un Lupita, antes de que le gustaran las marihuanas.

El cerebro de Lupe le gusta este recuerdo positivo y libera dopamina. Ahora Lupe formó una relación entre la rama y la liberación de dopamina, derivado de que el cerebro quiere reforzar el hábito de recordar memorias “positivas”.

Lupe, ahora que tiene una relación positiva con la rama, ahora integra su lóbulo frontal y se imagina cosas que puede hacer con esa rama, apoyarse en ella, mostrarsela a Joakín, las posibilidades son infinitas!

El lóbulo frontal, responsable de imaginar el futuro, genera anticipación. Esa anticipación detona la liberación ahora de serotonina, hormona responsable de la sensación de euforia. Lupe, motivada por la anticipación de usar su rama y presentársela a Joakín, continúa con su camino.

Eventualmente esa dopamina y serotonina en el cerebro de Lupe se va a disipar, pero el proceso siempre va a funcionar igual:

Estímulo > Evaluación de supervivencia > Evaluación emocional > Evaluación racional

Ahora, quiero detenerme en tres momentos específicos que son subjetivos a Lupe, que es dónde la experiencia de cada quién afecta fuertemente qué nos motiva.

El primer momento es cuando Lupe evalúa el peligro:

Qué es peligroso depende de aprendizajes previos, dependemos de mecanismos de prueba y error que nos ayudan a evitar escenarios que no queremos. Para algunas personas un escenario de peligro es estar en el agua, para otros es estar en una colonia desconocida en la noche.

Cerebros con desnutrición, que crecen en situaciones de muy alto estrés como niños que crecen en zonas de guerra o en extrema pobreza generalmente esta es la única motivación que desarrollan, elegir entre vida y muerte.

No tienen el privilegio de motivarse por cosas que les gustan o les disgustan. Esos primeros años formativos y que se establezcan mecanismos de recompensa sanos pueden causar estragos en las estructuras cerebrales de las personas.

El segundo momento es cuando se realiza la evaluación “emocional”

El cerebro no necesariamente distingue entre emociones positivas y negativas. El cerebro principalmente evalúa las cosas en función de si tienen importancia o no. Gusto y disgusto son connotaciones finalmente relacionadas con nuestra atención.

Cosas que nos disgustan son cosas a las que queremos evitar poner atención, cosas que nos gustan son cosas a las que queremos poner atención. Dependiendo de cómo esté configurado tu cerebro, puedes ponerle atención a algo que podríamos definir como “negativo”.

Por ejemplo, alguien puede agarrarle el gusto a estar siempre estresado, porque tal vez su cerebro ha aprendido que es a través de esa sensación que se alcanza la “satisfacción” de entregar el trabajo.

Gusto y disgusto, cariño y desprecio, más que algo moral, se refiere más a si libera dopamina o no. Y esta es una aclaración importante, estoy usando estas palabras cargadas por fines explicativos, pero siempre tengan presente que pare el cerebro no hay bueno ni malo.

Cerebros inmaduros, como los de niños (y la verdad, muchos adultos), se quedan aquí. Evalúan todo en función de si les gusta o no les gusta. Y solo hacen cosas que les gustan, y no hacen cosas que no les gustan. Esa es su motivación, aquí y ahora.

El tercer momento es cuando el lóbulo frontal establece una expectativa a futuro

La dopamina es “responsable” de controlar que puede pasar a ser procesado por el lóbulo frontal. Así que de entrada solo existe la posibilidad de hacer “consciente” o “racional” cosas que cumplen con ese filtro de ser algo que nos “gusta”.

Cuando algo pasa esos filtros:

No representa un peligro (peligro es subjetivo)

Es digno de atención (que merece atención es subjetivo)

Ahora puede pasar al proceso más poderoso. La creación de una expectativa. Las expectativas generan anticipación, la anticipación genera serotonina, que es un neurotransmisor mucho más “fuerte” que la dopamina.

Afecta a más estructuras del cerebro y es responsable de reacciones más “intensas”. La serotonina regula el sueño, el hambre y la intensidad de las emociones. ¿Te suena? ¿Qué cuando estás muy “emocionado” no puedes dormir o se te olvida comer?

La anticipación es un driver clave de la motivación. Nuestros ancestros hace 10 mil años liberaban serotonina ante la idea de que si construían un templo sus dioses estarían felices. La anticipación de la respuesta a un estímulo nos mueve más que la acción misma, porque eso es la motivación, eso que te empuja a hacer algo que normalmente no harías.

En este punto la motivación ya pasó de ser un proceso subconsciente, automático, a ser un proceso consciente. La intención de escuchar una canción, de comer algo, de hablarle a alguien es consciente, es racional.

La motivación de levantarte a las 5 de la mañana a hacer ejercicio porque “ya se les acabó su gordito” requiere procesos cognitivos complejos, no es algo que haces meramente por instinto.

Lo haces porque la serotonina cumplió su función de decirte “imagínate que chingón va a ser cuando esto pase”, y por esto esto es un tipo de estímulo más trascendente, pero que al mismo tiempo requiere el involucramiento de más de tu cerebro.

Pocos estímulos llegan acá, y cuando llegan, están sujetos a esa evaluación de expectativas, que a su vez está sujeta a tu modelo mental del mundo. Porque una cosa es que creas que levantándote a las 5 de la mañana a hacer ejercicio vas a ponerte en forma, otra cosa es que de hecho pase.

La motivación solo es responsable de esa euforia que te empuja a hacer algo y esto es lo que pasa detrás de cada vez que sucede.

¿Para qué sirve?

Entender estos 3 ingredientes:

Lo que te da miedo — tu instinto de supervivencia

Lo que llama tu atención — lo que quieres

La expectativa que te generas — lo que te gusta

Te permite “hackear” tu cerebro, y entender mejor cómo funciona el cerebro de los demás. Entender qué los motiva y por qué.

Cuando algo te da miedo, no das oportunidad a evaluarlo emocionalmente. Entonces si le pierdes el miedo a algo (generalmente enfrentándolo) puedes alterar tu motivación.

Cuando algo te “disgusta” puede ser porque no le has puesto suficiente atención, puedes identificar un posible motivador si lo pruebas.

Las expectativas que te defines, vienen de tus aprendizajes previos, con un toque de imaginación, así que las cosas que has experimentado y las cosas que consideras “posibles” también alteran tu motivación.

De la misma manera conocer los miedos, lo que recibe atención, y las expectativas que una persona considera posible, te permite extrapolar qué lo motiva.

Las motivaciones “extrínsecas” e “intrínsecas” son nombres que se les dan a configuraciones de estas variables.

Extrínsecas es que tus motivadores son ajenos a tu control. Es decir que estás más enfocado en la consecuencia que en la causa.

Por ejemplo: “Mi motivación es que alguien más me de dinero”, o “mi motivación es que alguien más no me haga daño”, son motivaciones “ajenas” a nuestro control sino que dependen de otros.

La motivación intrínseca es cuando alguien se asume en control del resultado de la respuesta del estímulo. Que te mueve no una recompensa ajena a ti, como que alguien más valore tu trabajo para pagarte, sino algo que es una recompensa de ti para ti, como conquistar una meta personal.

Ninguna motivación es mejor que otra, la motivación es solo una herramienta. La motivación extrínseca da buenos resultados para atender estímulos de baja carga cognitiva, tareas repetitivas o mundanas.

La motivación intrínseca es genial para alcanzar cosas más “llenadoras” cómo resolver problemas complejos o tareas que requieren un alto costo cognitivo.

Ahora, creo que lo más importante es que si entiendes cómo sucede la motivación, puedes hacer un ejercicio de introspección y entender tus miedos, en dónde dedicas tu atención y cómo te formas expectativas; y fundamentalmente puedes “programarte” tu mismo para que tu cerebro te recompense por hacer las cosas que quieres.

La razón por la que creo que este es un tema que te cambia la vida, porque entender el mecanismo de recompensa de tu cerebro te libera de ser su esclavo; y que en vez de que estés toda tu vida persiguiendo la siguiente liberación de dopamina, tú puedes construir una vida en la que tu cerebro juegue a tu favor. Creo que eso es el verdadero poder del conocimiento.

Cierre

Vamos a dejarla ahí. Si aprendieron algo invítenme un café con la liga en la descripción, compartan este episodio a quien creen que puede servirle y déjenme un like y un comentario platicandome lo que aprendieron.

Háganme llegar sus dudas por acá, Twitter o Linkedin para contestarlas en las siguientes ediciones y no olviden revisar la descripción del video para notas y referencias.

Nos vemos el próximo miércoles y… Felices trazos.

Notas del programa

The Brain Circuits Underlying Motivation: An Interactive Graphic

https://developingchild.harvard.edu/resources/the-brain-circuits-underlying-motivation-an-interactive-graphic/

The Neuroscience of Motivation and How to Improve It

https://knowingneurons.com/2019/09/04/motivation/

Unlocking the Science of Motivation

https://www.gse.harvard.edu/news/uk/19/03/unlocking-science-motivation

The Behavioral Neuroscience of Motivation: An Overview of Concepts, Measures, and Translational Applications

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4864984/

Neuroscientific Model of Motivational Process

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3586760/

Between intrinsic and extrinsic motivation: Examination of reasons for academic study based on the theory of internalization

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/pdf/10.1111/1468-5884.00043

Autonomous, Controlled, and Amotivated Types of Academic Motivation: A Person-Oriented Analysis

https://selfdeterminationtheory.org/SDT/documents/2007RatelleGuayVallerandSenecalJEP.pdf

Si quieres saber más de mí y de mi trabajo puedes

¡Felices trazos!

User Experience Architect / Curador @UXMexico /#UX / adriansolca.com

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