¿Por qué “Crowdfunding” no tiene traducción al español?

¿Por qué hacerlo solo si entre todos podemos? No en México.

Recientemente, después de muchos meses de planeación y haber agotado todas las posibles fuentes de financiamiento, mi roommate y excelente amiga @papaninni se animó, por sugerencia mía, a poner su proyecto en Fondeadora, una plataforma de ‘Crowdfunding’ para México, similar a Kickstarter en Estados Unidos.

¿Qué es Crowdfunding? Pues, básicamente es que en vez de que una sola persona o pequeño comité de personas financíe una idea, esta sea financiada por un grupo muy grande de personas, en algunos casos cientos de personas, en otros más excepcionales, miles. Este sistema ha permitido hacer realidad restaurantes, libros, proyectos artísticos, musicales, gadgets, entre muchas otras cosas. Sin embargo el éxito de los proyectos en Fondeadora es considerablemente inferior al éxito de los proyectos en Kickstarter, y después de 15 días de campaña para el proyecto de Eat ‘n Be, estoy comenzando a descubrir por qué.

La historia de esta idea es breve, pero poderosa. Nace de observar una necesidad de educación y cultura en la sociedad mexicana, un necesidad tan básica como la de simplemente saber comer. Cansada de observar como hay una industria que de hecho se beneficia de que la gente no entienda la diferencia entre una caloría y un carbohidrato. En dónde la gente cree que por comer atún o lechuga en una comida ya se puede cenar sus Gorditas de Chicharrón y en dónde la gente se somete a dietas y regimenes alimenticios que ponen en riesgo su salud, por mero desconocimiento, @papaninni decidió hacer algo para cambiarlo y trabajar en una idea que solucione uno de los puntos más conflictivos para llevar una dieta saludable: El desayuno.

@papaninni no es nutricionista ni cocinera, pero hizo una investigación profunda, seria, consultando a expertos, para decidir la mejor manera de implementar su idea. Ella, finalmente, es otra persona más que solo quiere comer bien para verse y sentirse mejor. Nada más.

Esta es la idea que está buscando que se haga realidad en Fondeadora. Una idea simple, honesta, que potencialmente puede generar un cambio positivo en la vida de la gente. Viviana determinó que necesita 40mil pesos para empezar.

  • 10mil para la página web, sobre la que se realizarán pedidos, se podrá consultar el menú y se podrá aprender de nutrición.
  • 10mil para apalabrar a los distribuidores de materias primas.
  • 10mil para insumos de cocina especializados para producir alimentos en grandes cantidades
  • 10mil para apalabrar a las diferentes personas involucradas en el proceso como repartidores, asesores, etc.

Ni un solo peso recaudado en Fondeadora se considera utilidad, todo se va directo al negocio. Suena simple, y con el apoyo de todos, pensamos, se puede hacer realidad.

Disclaimer: Cabe mencionar que absolutamente ninguno de los comentarios que hemos recibido van hacia la idea, de si es buena o mala. La idea, en este caso es irrelevante. Los comentarios y las críticas van hacia el método de fondeo, que es justo el origen de la frustración que derivó en esta opinión.

Desde el día 1 que se subió el proyecto, el bombardeo de preguntas ha sido sorprendentemente devastador y completamente inesperado:

“¿Y yo que gano?” “¿Quieren que les regale mi dinero?” “¿Ya fueron con el banco?” “¿250 pesos solo son 3 desayunos?” “Se ven muy mal pidiendo dinero, eh”

Después de 15 días, estoy en shock. Nunca imaginé encontrarme con una sociedad tan cerrada, antipática y sobre todo incapáz de comprender de lo que se trata esta campaña.

Obviamente todas estas preguntas tienen respuesta, y la respuesta a todas es la misma: No ganas nada. Es una campaña de Fondeo, no estamos aún vendiendo nada, estamos recolectando dinero para poder si quiera comenzar. No podemos dar nada a cambio porque no hay nada que dar. Justo de eso se trata. Si, ya fuimos con bancos, incubadoras y gobierno y todos piden una cantidad (bastante razonable para su modelo de negocio) de tiempo operando, ingresos comprobables o bienes inmuebles, esto es porque esas herramientas son para financiar empresas, no ideas.

Lo que nosotros hemos tratado de comunicar es que esta idea aporta algo a la sociedad. Es un negocio, si, pero nadie se va a hacer rico con esto, no es la idea ni la razón por la que se está haciendo, se trata de hacerle la vida más fácil a las personas que quieran usar el servicio.

Al parecer la idea de aportar o apoyar algo que beneficia a la comunidad, aunque no te beneficie directamente a ti es un concepto realmente foráneo para una gran cantidad de mexicanos. Y en realidad creo que tiene una razón de ser, que somos desconfiados, inconcientes, y altamente segmentados entre nosotros. La parte centro del país se opone a la construcción de presas que pueden ayudar a la sequía en la parte norte. Las ciudades grandes se oponen al uso de tecnologías y empresas que pueden beneficiar a comunidades más pobres. En fin, tenemos una larga historia de bloquear la innovación y el progreso porque el beneficio de la mayoría es completamente injustificado si me es inconveniente para mi como individuo.

Esto es algo que se nota en sobremanera en Fondeadora, donde cientos de proyectos buscan llamar la atención de alguien que quiera que simplemente una idea se haga realidad, más que preocuparse por si va a ganar algo o no. No se puede evitar pensar que “Nos están limosneando dinero”. El proyecto de Eat ‘n Be ha recibido más de 2mil visitas en los 15 días que lleva desde que se subió. Si cada una de esas personas hubiera contribuido $100, el proyecto estaría fondeado ya en un 50%, lo cual es justo la idea del Crowdfunding, que muchas personas, donando un poco, puedan hacer realidad una idea, sin embargo, la realidad es diferente.

Ahora, esta opinión se puede mal interpretar como una simple “ardidez” de que el proyecto esté creciendo más lento de lo esperado, pero quiero aprovechar para decir que esta opinión no se trata del proyecto, se trata de los comentarios que hemos escuchado. Comentarios retrógradas, innecesarios e incluso hasta molestos, porque no parece importar que la idea tenga meses de trabajo detrás, que tenga un modelo de negocio o más aún, que la idea esté tratando de resolver un problema cultural, el punto es que todo esto se sobresimplifica a “están pidiendo dinero a cambio de nada”. Eso es lo triste, eso es lo molesto, el habernos encontrado de frente con una sociedad tan increíblemente apática que constantemente usa un discurso de cambio, pero hace absolutamente nada por de hecho generarlo o fomentarlo.

Tampoco es una generalización, hay varios proyectos muy valiosos en Fondeadora que han sucedido gracias al desinterés y desapego de muchas personas que ven el valor de las ideas, pero esos son definitivamente casos especiales, no una generalidad. Es frustrante lo difícil que es hacer realidad un proyecto en México y más frustrante aún que tantas personas parecen hasta molestarse de querer hacer algo apoyándose del “Crowdsourcing”.

Es curioso, pero creo que estos 15 días he aprendido y entendido más de la sociedad mexicana de lo que he aprendido en muchos años trabajando como Analista y Estratega en áreas de Planeación para empresas de Comunicación. Y como en descubirimentos anteriores, la realidad siempre es increíblemente deprimente. Es deprimente que seamos así, que pensemos así. Es triste que los mexicanos no puedan ver el valor de una idea más allá del beneficio personal, pero al mismo tiempo explica muchos de los eventos actuales, muchas de las cosas que nos inconforman como sociedad, porque la realidad es que eso es lo que nos define.

¿Por qué hacer algo por Crowdfunding en México es algo para avergonzarse? ¿Por qué es interpretado como “limosnear dinero”? ¿Por qué este puede ser un método realista, accesible y exitoso en otros países pero no en el nuestro para hacer realidad ideas, proyectos y startups? ¿Cuál es nuestra obsesión con hacer menos el trabajo de los demás?

¿Cuántas buenas ideas, que podrían haber cambiado nuestra manera de vivir, se habrán quedado en el tintero no porque no fueran buenas sino porque no recibieron el apoyo suficiente? Nunca podremos saber esa respuesta, pero definitivamente en México es casi una garantía que son más de las que se pueden contar. Tal vez eso explique por qué en Fondeadora hay algunos proyectos exitosos (los menos) que apenas alcanzan la cantidad de $100,000 pesos, mientras que en Kickstarter un proyecto en el que la gente “regala su dinero” puede juntar 19 millones de dólares.

User Experience Architect / Curador @UXMexico /#UX / adriansolca.com

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